Londres 2012: Y una mierda “los juegos sociales”

El mundo de las etiquetas me pone enfermo, parece que al estudiar periodismo o conseguir un puesto de redactor en algún sitio automáticamente se te regala un diccionario de etiquetas para que puedas catalogar todo. Evidentemente, cada juegos olímpicos tienen la suya y si bien Beijin 2008 fueron las olimpiadas de la censura china, en Londres 2012 no paro de leer sobre que son las olimpiadas 2.0, las más sociales… Pues ¿sabéis qué? ¡Y una mierda!

Lo de que Londres 2012 son las olimpiadas más 2.0  y con mayor utilización de las redes sociales es algo bastante cogido por los pelos ya que a pesar de la grandiosidad del evento, he visto muchos menos trending topics en Twitter y mucho más fugazes (con permiso de los TrospidGames de la ceremonia de apertura), tampoco he visto que en Facebook se hable especialmente. Está claro que los deportes practicados no son precisamente masivos, precisamente por ello su repercusión en las redes sociales no es mayor que los de cualquier evento que tiene tal cobertura mediática y eso no los convierte en merecedores de tal etiqueta.

Por otra parte, para ser los más sociales, los organizadores, patrocinadores y todo el ecosistema que suele rodear a estas cosas no está siendo ni demasiado social ni demasiado 2.0, y mucho menos está tomando Internet como un medio con posibilidades infinitas. La organización no permite crear WiFis abiertas en las zonas olímpicas, no he visto ninguna cuenta oficial en las redes sociales que realmente sea prescriptora o incluso original de ningún contenido (ni siquiera he visto parodias exageradamente graciosas, como ocurre en estos casos), varios deportistas han visto como peligraba su participación por utilizar las redes sociales (colgando fotos, haciendo comentarios,…) y eso es inconcebible en unos juegos que se etiquetan como sociales. También he leído las mil y una perrerías que hacen los patrocinadores, como no permitir que nadie lleve logotipos o consuma marcas competidoras (Como Visa patrocina, no se aceptan MasterCards, como Coca-Cola patrocina, no te permiten ir bebiendo Pepsi) aunque esto hasta cierto punto lo entiendo. Los vídeos que se suben a YouTube son eliminados al instante, las fotografías son normalmente capturas de la TV porque si no tienes pase de prensa no puedes entrar con algo más que un móvil o una compacta,… Hay que ser social pero no demasiado social ¿no? ¿Que será lo próximo?

Tampoco se ha aprovechado la capacidad viral de las redes sociales realizando acciones más allá que las de siempre y de que el London Eye se ilumine según los mensajes de Twitter. Los deportistas más famosos han hecho sus anuncios, algunos equipos han hecho sus propias viralidadas (como el equipo de natación estadounidense y su lip dub de Call me maybe, ya censurado por derechos de copyright, evidentemente o los diversos desnudos para recaudar fondos o ganar notoriedad), y a título personal se han hecho cosas (Usain Bolt cuelga sus ligues fotos con deportistas de medio mundo, por ejemplo). Pero no he visto que se hicieran cosas realmente rompedoras y originales. ¡Ni siquiera el vídeoclip oficial de Queen Muse está especialmente trabajado o ha sido aprovechado! La máxima viralidad que he visto han sido un montón de tronchantes GIFs animados y imagenes tipo meme (a destacar el meme de McKayla Maroney en el que ella misma ha participado), todo ello “a pesar” de la organización, ya que si por ellos fuera seguro que lo censuraban igual que hacen con los vídeos en YouTube.

Por otra parte, normalmente los eventos que suponen una enorme cantidad de interacciones reciben su atención especial de grandes marcas, medios y empresas. Un ejemplo fueron las banderas que Twitter implementó durante el Mundial de Sudáfrica cuando se mencionaba un resultado o los mil y un cambios que muchos diarios online hicieron en sus logotipos (aunque imagino que el sentimiento de país es más acusado en esos eventos). En los juegos olímpicos de Londres lo más vistoso han sido unos entretenidos doodles de Google (que tampoco es que necesite demasiadas excusas para hacerlos, la verdad) y algunas páginas internas mas o menos especiales. Nada más.

¿Son los de Londres 2012 juegos más sociales? Lo son, pero desde luego no es porque se busque, es a pesar de que se intente que no lo sean. A decir verdad, los juegos olímpicos de Beigin 2008 fueron conocidos como los juegos censores, pero los de Londres 2012 no se quedan muy atrás.

Mientras escribía este post he pensado una cosa, durante la ceremonia de inauguración los atletas prometen respetar el espíritu olímpico con el siguiente juramento:

En nombre de todos los competidores, prometo que participaremos en estos Juegos Olímpicos, respetando y ateniéndonos a las reglas que los gobiernan, comprometiéndonos a un deporte sin dopaje y sin drogas, con el espíritu verdadero de la deportividad, por la gloria del deporte y el honor de nuestros equipos.

Los jueces prometen respetar el espíritu olímpico de esta forma:

En nombre de todos los jueces y árbitros, prometo que oficiaremos en estos Juegos Olímpicos sin prejuicio, respetando y ateniéndonos a las reglas que los gobiernan con el espíritu verdadero de la deportividad.

¿Los organizadores no prometen respetar nada? 

Twitter, ¿Que tramas con las fotos y vídeos?

¿Cuantos os acordáis del famoso rediseño de Facebook? Aquél que hirió de muerte a la empresa y cuyos grupos en contra no pararon de aflorar y ganar adeptos durante semanas! ¿No os acordáis? Pues ahora tenemos la historia al revés. Twitter permitirá ver fotos y vídeos en el Timeline. Sin dejarlos detrás de un enlace acortado. Y pregunto yo ¿para que?

Lo cierto es que ni me va ni me viene que eso se pueda hacer. Agradezco, eso si, que por ahora se plantee como una opción que se podrá activar según las preferencias del usuario. Pero hay una cosa que me resulta un poco extraña…

¿Acaso quiere Twitter que utilicemos la web?

Una de las grandes ventaja que siempre le he visto a Twitter es que gracias a su simplicidad se ha podido trasladar a cualquier dispositivo, se han creado clientes para todas las plataformas con decenas de formas y colores. Clientes de twitter más completos y otros más básicos pero siempre con dos funciones básicas: Leer el Timeline y escribir twits. Muchos clientes permiten ver fotos, editar las listas, seguir conversaciones o ver el perfil completo de un usuario, es decir, muchos clientes permiten no tener que entrar a la web nunca. Y eso parece que ya no gusta a la empresa.

Twitter necesita crear un modelo de negocio que no encuentra. Y claro, cuando tu audiencia no te utiliza por medios que tú puedas controlar, o la atraes o la obligas a venir. Añadir funcionalidades al Timeline de la web es una buena forma de que muchos usuarios se queden allí en vez de buscar ayuda fuera. Pero también puede ser un problema. La tentación de ir cerrando la plataforma siempre está ahí.

Si incluir esas funciones significará que los clientes podrán efectuarlas igualmente porque se facilite vía API (o como sea, no me preguntéis sobre detalles técnicos), la cosa me parecería menos mala (aunque tampoco me termina de gustar que Twitter sepa qué vídeos de YouTube veo…).

Twitter está poco a poco cerrando su ecosistema. Antes había miles de acortadores, ahora hay uno oficial, antes había clientes por un tubo, ahora hay uno oficial,… Lógicamente, no hay problema en que Twitter tenga un cliente oficial, siempre y cuando este no tenga beneficios por serlo. Si juega al mismo nivel, sin problemas. Veo como Twitter y Facebook cada vez se parecen más entre sí y no me parece una buena evolución para el servicio del pajarito azul.

¿Se atreverán a plantar cara al ecosistema que los ha hecho grandes?

Los irritantes amigos de Facebook

Estas ultimas semanas ha habido algo que me ha molestado un poquito. Es bien sabido en este blog que no soy especialmente receptivo con las redes sociales, me parecen una buena forma de comunicación, que en cuanto se masifica, pierde el sentido, y estas ultimas semanas, he visto como los acontecimientos me están dando la razón. Exactamente, lo estoy comprobando en mi cuenta de Facebook.

Al parecer, Facebook ha llegado a mi pueblo, un pueblo que podríamos decir que odio, no por el pueblo en si mismo, sino por la poca personalidad e iniciativa de sus habitantes. Y digo ha llegado, por que hasta hace unas 2 semanas, lo habitual era tener como amigos en Facebook a mis amigos. A mis amigos de verdad.

Resulta que ahora recibo por lo menos 2 nuevas peticiones de amistad de gente de mi pueblo. Y me irrita.

Me irrita por que la mayoría de esta gente no son mis amigos. Son, a lo sumo, conocidos. Pero ya no es que sean conocidos, la inmensa mayoría son mas bien “gente que se que existe“. Lo que significa que probablemente los conozco por terceras personas (el típico ex-compañero de clase de un amigo) o que he jugado a fútbol contra ellos en algún momento, y a lo sumo, lo mas amistoso que he echo con esas personas es hablar durante menos de 10 minutos durante las fiestas del pueblo, estando tan borracho que seguramente ni siquiera estaría seguro de llevar pantalones en ese momento.

Lo irritante de esto, es que esa gente que me han comentado ser ex-compañeros de clase, contra la que me he enfrentado en el fútbol, o con la que he compartido borrachera, a lo sumo, suele dirigir un simple Hei! o un Holaaaa,.. (hay que denotar el acento de indiferencia de la expresión) un par de días después del encuentro. Pasados los cuales, con una mirada basta, pero pasado un tiempo ni eso. Ni saludo, ni mirada, ni nada. Total indiferencia. Sin embargo, cuando ven mi foto/nombre en Facebook resulta que soy su amigo! ¿Solo me hablas cuando vas borracho y soy tu amigo? ¿No me saludas por la calle y soy tu amigo? ¿Si mis amigos de verdad no se hubieran molestado en presentarnos ni siquiera sabría tu nombre, y soy tu amigo? Venga! Por favor!

Además, no es que me agreguen como amigos con una finalidad loable. Podrían agregarme y comentarme lo bien que lo pasamos en la borrachera en la que estuvimos hablando, o conversar sobre el equipo de fútbol, incluso podría interesarse por su ex-compañero de clase y amigo mio, pero no. Lo que a ellos les gusta es enviarme esas mil chorradas salidas del entorno de programación de un Newbie y aceptadas en Facebook como aplicaciones, al estilo de: ¿Cual es tu color favorito? ¿A que animal te pareces? ¿Cual es tu peso ideal según la cantidad de pelos de tus orejas? Y yo pregunto: Si eres tan amigo mio, ¿en serio te interesan esas chorradas?

Creo que a mis amigos de verdad, en caso de importarles esas preguntas, ya sabrían la respuesta, pero dudo mucho que con 22 años (o con facultades mentales distintas a 0), a alguien le importen esas chorradas.

Yo, generalmente distingo entre 5 tipos de amigos en Facebook:

  • Los Colegas, ese grupo de no mas de 15 personas con las que pasas la mayor parte de tu tiempo social, con las que sí que puedes utilizar Facebook como herramienta de comunicación. Para saber cual es su ultimo proyecto, intercambiar enlaces,…
  • Los buenos amigos de los colegas, gente a la que conozco pero no considero lo suficientemente amiga. Esta situación se da por que mi grupo de colegas (recordemos punto anterior) esta dividido en varias localidades, por lo tanto, cada localidad tiene un pequeño ecosistema de conocidos. Que son considerados por los de la otra localidad como buenos amigos o incluso casi colegas.
  • Los conocidos interesantes, a veces, me ha pasado que conozco a alguien, o me lo presentan, y resulta ser una persona con la que creo que puedo congeniar, o incluso a la que creo que podría pedir ayuda en temas se a ciencia cierta que domina.
  • Los amigos de internet, hay gente que me agrega desde el blog, o desde foros, cualquier persona que quiere simplemente hablar conmigo de algo. Generalmente se parecen a los irritantes conocidos (ver punto siguiente), pero a veces hay alguien interesante. La diferencia con los irritantes conocidos es que a estos, en general, hasta el momento en el que ellos me agregaron, ni siquiera sabia de su existencia.
  • Los Irritantes Conocidos, son los que necesitan a toda costa enviarte las mil chorradas, agregarte a todo, no hablarte de nada y en definitiva, tener el contador de amigos cada día mas alto. Aunque al final no conozcan a nadie y conviertan su Facebook en todo menos en una herramienta de comunicación.

Intento adivinar a que grupo pertenecerá cada una de las peticiones de amigos que tengo, y por consiguiente tomo la decisión de aceptarlos como amigos o no. Lo que si que tengo claro, es que si veo que tomo una mala decisión, no me molesta para nada denegar a alguien que había aceptado previamente. No quiero que mi Facebook se convierta en un gallinero matatiempo. Sobretodo por que estoy seguro de que en algún momento abriré mi mente a la redes sociales, y no quiero que cuando me las tome en serio, mis cuentas sean un total desastre.

Así que desde aquí hago un llamamiento: ¿Tan importante es tener cuantos mas amigos de Facebook mejor, si no sabes quienes son?