Búsqueda de soluciones

Encontrarse con problemas es algo que nos ocurre a todos a diario, forma parte de la vida y si las cosas funcionaran siempre correctamente creo que la vida sería tediosa. Sin embargo, no quiero filosofar sobre los problemas y lo importante que es resolverlos. Doy por sentado que todos queremos resolver nuestros problemas, sin embargo, varias veces durante los últimos meses he visto un enorme problema en el que se tropieza cada vez que se buscan soluciones. Problema que mientras estaba pensando este post he visto en decenas de discusiones que he mantenido intentando buscar soluciones. El tropiezo siempre se dá en el mismo punto: Cuando alguien conoce la solución absoluta y lógica.

Desde mi punto de vista creo que los problemas simplemente existen y buscarles solución no siempre pasa por atajarlos o eliminar la raíz. A veces es importante sentarnos y pensar en cómo no caer recurrentemente en el mismo problema y qué automatismos se deben cambiar para solucionarlos. Esto es algo que se me quedó grabado al estudiar la asignatura de ‘Calidad’ en los Ciclos Formativos, es justo una de las claves del Método Justo a Tiempo o Método Toyota. Entre los pilares del Metodo JIT (Just in Time) se encuentra la Tolerancia Cero a Errores, lo cual se aplica diseñando cada paso de la producción de forma que no se pueda cometer un error: Si una pieza solo se puede colocar de una manera, es imposible que se coloque mal. Es decir, que si es imposible hacer algo mal, el problema dejará de existir. ¿Lo pillais?

Los ámbitos en los que se puede aplicar este tipo de funcionamiento son infinitos yo personalmente los he constatado en dos tan dispares como interesantes: Futbol sala y lavar los platos.

Caso Fútbol Sala

Unos años atrás yo jugaba en mi pueblo a fútbol sala y aunque yo no era precisamente de los mejores de mi equipo, durante varios años nos conseguimos mantener en media table e incluso subiendo categorías en la liga de empresas de Ontinyent. El caso es que hubo un ascenso que nos vino grande porque todos los equipos nos ganaban. Tras varias dolorosas derrotas se hizo evidente que había que encontrar estrategias correctas y optimizar todas las inercias en el campo. Recuerdo tener varias discusiones porque las estrategias que se proponían eran las “lógicas”: usar las mismas estrategias que los profesionales. Es decir hacer lo mismo que gente cuyo trabajo es mantenerse en la élite del deporte, que tienen técnica y potencia suficiente para hacerlo todo eso e incluso dar el 110% en el campo. Yo defendía que debíamos analizar qué sabíamos hacer bien cada uno individualmente y plantear estrategias con esos perfiles, al final lo que se hizo fue “hacer lo lógico, lo que hacen los profesionales”: rotar, circular, cambiar marcas, correr muchísimo… y perder. Los dos o tres con capacidad para jugar así se desesperaban y al final aquello fue el fin.

Caso Lavar los Platos

Vivo en un piso de estudiantes con los problemas de convivencia que ello conlleva. Una de las cosas de limpieza que más se ven es, sin duda, un montón de platos sucios en la pila. Evidentemente el problema se plantea muchas veces, y personalmente he podido constatar una solución que funciona: el número correcto de platos, cubiertos y vasos es el de uno por cada persona más uno de reserva. Si somos cinco personas yo dejaría 2 platos planos, 3 hondos y 1 pequeño, 6 cuchillos, tenedores, cucharas y cucharitas, 3 tazas y 3 vasos. ¿Porqué soluciona el problema de la acumulación? Porque en caso de que al ir a por un plato, no queden limpios, el hecho de lavar uno o lavarlos todos no da tanta pereza y en el momento en el que no hay un montón de platos la acumulación de los sucios tiende a disminuir. Esto frente a la opción “lógica” de “cuanto los terminemos de usar nos comprometemos a lavarlos” es mucho más eficiente. Precisamente este caso lo he comprobado porque en uno de los pisos que he estado utilizamos mi método con éxito y en otro utilizamos el “lógico de lavarlos después de utilizarlo” y las montañas de platos por lavar dan miedo.

En conclusión, cuando nos encontramos un problema que engloba a varias personas o incluso a un equipo entero creo que las mejores soluciones son las que tienen en cuenta las posibilidades de cada integrante del equipo y se aplican de forma que nada pueda salir mal. Es algo que intento aplicar a muchos aspectos de mi vida: simplifica. Por eso intento automatizar al máximo todo lo que hago y generalmente me funciona.

Y tu, ¿qué haces para buscar soluciones?

Querido conductor gilipollas

Desde hace unos meses un amigo me ha pegado una manía, la de fijarme bien en cómo conducen los demás en la carretera y cómo lo hago yo. Reconozco que hasta que no empecé a fijarme yo era uno de esos conductores gilipollas, pero ahora ya no lo soy. O al menos ya no soy tan gilipollas como antes. Conste, que no estoy utilizando la palabra gilipollas como un insulto.

Gilipollas: Adjetivo Coloquial (del ‘jilí). Tonto, lelo.

Tonto: Adjetivo. Falto o escaso de entendimiento o razón.

Como veis, a efectos prácticos llamar gilipollas a alguien es lo mismo que llamarlo tonto, que a la postre es dejar en evidencia que no entiende las cosas o que le falta razón. Bien,en este caso, los conductores gilipollas son aquellos que no entendieron lo que se les explicó. Porque aunque algunos intentan demostrar lo contrario, cualquiera que conduzca un coche por una carretera, en principio ha tenido que sacarse un carnet (que no es barato) en el proceso del cual se le explicaban detalladamente todo tipo de normas y recomendaciones (que no eran fáciles de memorizar). Entonces, ¿Quién es el conductor gilipollas del que hablo? Pues entre otras cosas, el que conduce siempre por el carril central en una autopista de tres carriles.

Veréis, la gran mayoría de carreteras españolas tienen tres carriles por cada sentido de la marcha. Y en la autoescuela siempre nos decían que para circular se debía utilizar el de la derecha. ¿Lo recordáis? Pues parece que a casi nadie le ha quedado claro. No es que yo suela hacer muchas horas en la carretera, pero desde luego por el carril de la derecha solo veo que camiones, y eso no debería ser así.

En la autoescuela os lo tuvieron que explicar, pero lo repito: El ‘carril lento’ y el ‘carril rápido’ no existe. Y, por lo tanto, cualquier conductor debe circular por la derecha. Si, incluso aunque su velocidad sea la máxima que permita la vía. Porque ir a 120km/h por el ‘carril lento’ no es ningún problema, no os tiene que dar verguenza. Pero sí que es un problema ir a 80 por el carril central. Aunque cueste de creer, el carril central es el que sirve para adelantar a todos los que van por el carril de la derecha. ¿Increíble? Pues no, eso es así. El carril central no es el que hay que utilizar para “ir a la marcha” es el que hay que utilizar cuando topas con alguien que va más lento que tú (como un camión, un coche o un señor que se ha colado en la autopista con su motocarro).

Ergo, si a todos nos han enseñado que el carril derecho es el correcto para circular en cualquier momento, el central es para adelantar, ¿para qué sirve el izquierdo? ¿Para adelantar a los que adelantan? Pues si, y es precisamente la última opción a utilizar si quieres conducir por carretera. También para descongestionar la vía cuando hay tráfico. Porque sí, efectivamente, hay momentos en los que hay tantos vehículos que simplemente tienes que contentarte con avanzar, ni adelantar ni leches.

Para que quede bien claro. En cuanto la vía por la que circulas pasa a tener más de un carril en el mismo sentido de la marcha, se debe utilizar primero el carril derecho e ir cambiando hacia los de la izquierda únicamente para adelantar a quien encuentres delante.

Así pues, querido conductor gilipollas, utiliza el carril de la derecha. Y más aún si piensas ir a 90km/h en una autopista vacía. Gracias.

Bodies Revealed

Aprovechando que la exposición Bodies Revealed pasaba por Valencia decidimos acercarnos. Esta exposición es famosa por mostrar cuerpos humanos reales tratados para que no se descompongan con el tiempo y se puedan mostrar al público. Y cuando digo cuerpos humanos me refiero a todo, absolutamente todo lo que tenemos de la piel hacia dentro: músculos, huesos, nervios, organos,… todo.

La exposición es muy rara porque aunque tu vas con la idea de que eso son cuerpos humanos de verdad, hasta que no los ves delante de ti y te das cuenta de que eso antes se movía y respiraba no empiezas a valorarlo. Porque, al fin y al cabo, hacer una recreación con cera o algún material plástico de lo mismo no sería demasiado complicado. Pero no, lo que tienes delante son cuerpos y según qué escultura la cosa acojona.

Pasado ese momento en el que aceptas que dalante tienes lo que era madre, padre, hermano o tía de alguien empiezas a disfrutar del aprendizaje que supone. Porque aunque la polémica dice que son esculturas y obras de arte, aquello está realmente montado para que lo veas de forma educativa. Cada muestra incluye una explicación que te ayuda a conocer mucho mejor tu propio cuerpo. Que si músculos, que si huesos, arterias, venas, nervios, higado o riñones,… todas las partes importantes del cuerpo humano tienen una zona dedicada a ellos. Por supuesto, también está la parte de la estructura del ser humano (porqué somos así, porqué son así nuestros músculos) y la zona del sexo. Sí, puedes ver tetas, coños y pelilas con todo detalle, incluso sin piel.

La zona más impresionante (y así lo indican antes de entrar ofreciéndote la posibilidad de evitarla) es la de los fetos. Una parte de la exposición muestra las etapas por las que pasa un nonato en el utero mediante cuerpos provenientes de abortos naturales. Es increíble ver varios tarros en los que la evolución en solo unas semanas algo puede pasar de ser más pequeño que una alubia a pesar más de 1kg.

La verdad es que la exposición es muy ilustrativa y recomendable porque se aprende un montón. Si pasa por tu ciudad, no dudes en visitarla. Por cierto, es basante apta para niños (si no te molesta que vean muertos desnudos) porque pueden ver perfectamente todo lo que en un libro solo se dibuja, y es increíble lo similar que puede llegar a ser todo a como te lo imaginas.

Bicis en Valencia

Vivir en Valencia tiene alguna que otra cosa infumable, si los valencianos ya vemos como habitual encontrar locuras e inconsistencias en las políticas de los que nos dirigen y sufrir día sí día también lo que yo llamo “valencianadas”, toca el turno de enumerar la última idiotez de nuestros governantes (elegidos por la mayoría absoluta, no hay que olvidarlo). Pongamonos en antecedentes. En Mayo del 2010 el Ayuntamiento inauguró el servicio Valenbisi, una de las eternas promesas que los ciudadanos ansiaban y que por fin se materializó. Evidentemente, la implementación fue desastrosa, con un sistema en contínuas caídas, con ninguna atención al cliente y sin mantenimiento en las bicicletas. El caso es que aún con las quejas (no conozco a nadie contento con el servicio), la verdad es que fue un éxito. Miles de usuarios nos registramos y empezamos a utilizar las bicicletas.

Gracias a que miles de usuarios pedalean por la ciudad de Valencia (tercera ciudad de España, no lo olvidemos) muchos nos dimos cuenta de la nula adaptación de Valencia al uso de la bici. Con carriles bici insuficientes e incomunicados entre si, con grandes zonas sin ni un metro de carril bici y, sobre todo, la nula adaptación de conductores y viandantes al “nuevo” habitante de las calles. Así pues, sin carriles bici, los ciclistas empezamos (me incluyo) a invadir la acera ante la imposibilidad de tener ni siquiera un mínimo respeto por parte de los conductores. Esto desembocó en quejas de muchos viandantes y en que se empezara una campaña de denuncia al ciclista.

Una campaña que incluyó 30 días de “avisos” para pasar a denunciar. Hasta 400€ por ir en bici por la acera de Valencia. Así pues, los ciclistas que aún siguen en sus trece de utilizar el servicio Valenbisi o una bici propia deben utilizar la calzada o el carril bici. Pero, ¿qué ocurre en el carril bici de Valencia? Pues esto:

Resulta que a los ciclistas se les multa por ir por la acera, pero no ocurre nada con los que lo hacen a la inversa. Coches, viandantes, mercancías,… cualquier cosa puede interponerse en la vía de un ciclista. Lo cual, unido a que pedalear por la calzada en Valencia conlleva sus insultos, pitadas y demás sonoras protestas de los conductores coléricos. Pues tenemos que lo que empezó siendo una muy buena idea, termine siendo desesperante. ¿La solución? Yo en cuanto vuelva a utilizar la bici creo que utilizaré el mismo método que este chico que fue multado con 50$ por ir en bici por la acera en Nueva York:

Creo que me pondré a hacer exactamente eso en Valencia y denunciaré a quien corresponda con cada golpe. Al fin y al cabo, es lo que el gobierno quiere que haga. En definitiva, que las decisiones políticas maquilladas de “queremos ayudar al ciudadano y al planeta” son una verdadera bazofia. Pero es lo que hay. Al fin y al cabo, en Valencia tenemos a un expresidente que ganó con mayoría absoluta una semanas antes de dimitir por ser imputado. Disfrutamos lo votado.

Manual de desobediencia a la ley Sinde

Tras varios años de tejemanejes, la principal ley de censura en Internet en España se ha aprobado completamente. En unas semanas cualquier podrá cerrar una web simplemente denunciando y cualquier lobbie será quien decida qué está bien y qué no. Se acabó el progreso de Internet en España. Imagino que las operadoras estarán contentas, al fin y al cabo, el tráfico de su red va a descender y las ADSL de 50Mb se van a volver completamente inútiles. ¿Para qué quiero 50Mb si no puedo descargar en V.O.S. esa serie que no saldrá en España hasta dentro de 6 meses? ¿Para qué quiero yo 30Mb si no puedo descargar esa película que no va a estrenarse en España? Yo, por mi parte, ya he descargado el Manual de Desobediencia a la Ley Sinde. Por cierto, además de la descarga existe un Wiki que va actualizándose cuando es necesario.

Al descargar el Manual de desobediencia a la Ley Sinde Wert, lo que obtienes es un PDF con indicaciones claras y simples para saltarte la censura del Estado Español (si, el Español, en el sur de Europa, o quizás al norte de Africa, no muy lejos de Irán, Cuba o China, realmente). Con este PDF se pueden consultar guías para instalar VPN, encriptación y, en definitiva, hacer segura nuestra conexión para que nadie sepa qué estamos haciendo en ella. Por supuesto, todo con herramientas legales aquí, por el momento (no es así en China o Irán).

En mi Twitter @Carballo llevo una especie de campaña personal con #DisfrutenLoVotado, porque al fin y al cabo, están legitimados por tí.

Gracias a Hacktivistas y a Enrique Dans