Grupos olvidados: Undrop

Este fin de semana estuvimos ganduleando un rato los amigos y una de las tantas conversaciones terminó recopilando publicidades míticas y, por supuesto, apareció Pepsi y su campaña GeneratioNext cuyo capítulo de mayor relevancia fue Undrop. Para quienes no lo sepan, Undrop es un grupo catalán que ahora mismo tiene tres discos, The Crossing (que incluye ‘Train’, su gran éxito), Uprooted y Boomerang, he incluso creo que hay una reedición de su éxito Train de no hace mucho.

La verdad es que Undrop es un grupo que recordaré por ser de los primeros que se salió de lo clásico, de lo que escuchaba sin pensar. Es decir, era un grupo diferente a lo que ponían en la radio hasta ese momento y lo cierto es que fue toda una novedad que luego pasó (al menos por mi parte) por el grunge, nu-metal y el rock. Antes de eso, no era consciente de mucha de la música que había ahí fuera. Hablamos de 1997 y yo tenía 10 o 11 años.

Hay muchos grupos que recuerdo de aquella época porque, a decir verdad, en mi colegio alguien consiguió hacerse con una copia del CD de GeneratioNext Music y fue cuando llegaron a mis oídos cosas como Molotov, Dover, Marilyn Manson o The Prodigy, toda una revolución sabiendo que solo unos meses antes las Spice Girls aún eran el centro musical mundial.

Arenal Sound 2011: Buen cartel, público mediocre y organización pésima

En el título de este post he resumido lo que ha sido para mi el festival Arenal Sound 2011. Pasé allí desde el jueves por la tarde hasta el domingo a media noche y ya desde el primer momento vi carencias en el tratamiento hacia los asistentes que presagiaban lo peor. Las entradas al Arenal Sound empiezan a venderse en 35€, lo cual permite que vayan al festival todo tipo de personas, eso incluye gente que no sabe convivir con otros, por supuesto. El caso es que el cartel no era malo, con cabezas de cartel como Rinôçérôse o Scissor Sisters sería un sacrilegio no ir viviendo a menos de 1h de allí en coche!

La verdad es que en general el cartel del Arenal Sound 2011 estaba bastante bien, a los ya mencionados Rinôçérôse y Scissor Sisters, personalmente tenía que añadir a los vascos We are Standard, Tiga, Twelve Dolls o Orbital y por supuesto, las ganas de conocer a grupos desconocidos y de disfrutar de directos de grupos conocidos que me dieran ganas de volver a darle caña a discos que en un principio me parecieron mediocres. Lo cierto es que los grupos que me gustaban los disfruté, hicieron conciertos relativamente buenos y el público respondió. Otra cosa son los que había escuchado y esperaba que un concierto me cambiara la opinión. De Vetusta Morla directamente pasé y Love of Lesbian fue un fracaso. Así de simple. Aguanté cinco canciones sobre desamores y demás chorradas que parecen ser los únicos temas del indie en castellano y cuando por tercera vez paró el ritmo entre canción y canción para contar sus historias y pedir palmas me fui con Lurbe und Hosen. Solo una cosa para LoL: Cuando un grupo necesita pedir palmas en todas sus canciones, algo está haciendo mal en su concierto. Rinôçérôse nos hizo saltar desde la primera canción hasta la última y no le hizo falta pedirlas, por ejemplo. Ni que hablar de Tiga, cuyos subidones conseguían por si solos que el público aullara a las 6 de la mañana. Pero bueno, para gustos los colores. Yo no soporto el 99% la música en castellano y cada concierto al que asisto me confirma la falta de originalidad en letras y ritmos. Solo se salva en eso Standstill (no, no estaban en el Arenal Sound)

Como he comentado, dos de los puntos más flacos del Arenal Sound 2011 fueron el publico y la organización. El público porque estaba lleno de musculitos una mezcla entre canís y modernos y, sobre todo, lleno de gente que no parecía querer disfrutar de los conciertos. Era como si esperaran escuchar el disco de su grupo favorito en directo y ya está. En un concierto yo no espero que mi grupo toque sus canciones de memoria, quiero que me haga sentir las canciones. Muchos estaban allí para poder decir «Yo los vi en directo» y, la verdad, yo no me conformo con ver a un grupo que podría escuchar en mi casa bien fresquito. Yo quiero flipar con ese grupo. Respecto a la organización, si empiezo no paro. Vale que el festival es más bien barato, pero que solo haya duchas en uno de los tres campings, que los puestos de comida se concentren en ese mismo camping, que los dos principales escenarios estén uno frente al otro (lo que imposibilita los conciertos simultáneos) y que en uno de ellos los grupos solo tengan 30 minutos para hacer un concierto, que no haya ni una sola papelera ni en los campings ni en el recinto, que los baños se limpiaran solo dos veces al día con más de 160.000 personas usándolos, que se recogiera la basura solo dos veces (a 35 grados en agosto, el tema baños y basura era insoportable), DJs/promotores de RedBull pinchando a escasos 10 metros del camping todo el día,… valen muchas cosas, pero todas juntas no. Era como si los asistentes estorbáramos, invertir en comodidad era un gasto añadido e innecesario. La verdad es que se escuchaban muchos comentarios de que al año que viene solo un cartelazo haría repetir (servidor incluido). También reseñable que la policía no tuvo demasiada manga ancha, y teniendo en cuenta que allí se movieron unos cuantos millones de euros para Burriana, un pueblo de 35.000 habitantes, bien podrían haberse ahorrado las multas (grua incluida) de tráfico que pusieron a los que aparcaron en sitios donde no se podía (sin molestar a la circulación). En ese aspecto en otros festivales parece que ayuntamiento y organización se llevan mejor (o el ayuntamiento prefiere no joder el festival a los asistentes con su afán recaudatorio, vete tu a saber).

En definitiva, el Arenal Sound 2011 me deja un sabor agridulce. Me lo he pasado bien, porque disfrutar de playa y música simultáneas es siempre una alegría, pero a este festival aún le queda un largo recorrido para poder competir seriamente como un buen festival. Recorrido que el SOS 4.8 ya lleva muy avanzado o que el FIB ya hace tiempo que recorrió, superándose año a año.

U2 en el Live Aid de 1985

Viendo el concierto de Queen en el Live Aid de 1985 y leyendo un poco sobre ese fantástico evento, llegué a este vídeo de U2 en el que interpretan Bad, de su álbum The Unforgettable Fire en el mismo concierto. La verdad es que si tuviera que hacer un post sobre el Live Aid de 1985 y 1986, este blog se convertiría en monotemático por los grandes momentos, artistas y imágenes que supuso. Una de las que más me ha impresionado ha sido la imagen que se da a partir del minuto 6:30. En ella se puede ver como Bono señala insistentemente a una chica del público, de las primeras filas.

En el vídeo no se aprecia del todo (y además tiene un corte bastante gracioso unos segundos después, cosas de los vídeos VHS) pero lo cierto es que esa chica casi le debe la vida a Bono de U2. Además de bailar con uno de los artistas más influyentes de la historia, esa chica tuvo la fortuna de que Bono viera como era aplastada por el público. Como se puede ver, Bono pide que saquen a la chica, y los de seguridad creen que simplemente quiere que la suban al escenario. Al final, Bono tiene que saltar y casi sacarla él hasta que se queda bailando (¿disimulando?) con ella un poco. Un grandísimo detalle del artista, la verdad.

El problema de los aplastamientos es algo que ocurre frecuentemente en grandes conciertos, la gente de las primeras filas es presionada contra las vallas por los que intentan estar más y más cerca del escenario. En el FIB del 2006 yo vi como The Pixies apagaban bruscamente su concierto por ello, para que la organización ayudara a los de las primeras filas y los demás fuéramos conscientes del problema. Cuando se solucionó, los Pixies continuaron con su increíble actuación. Recuerdo un Festimad en el que Limp Bizkit se negaron a tocar porque las vallas eran negras, y ya habían tenido problemas con aplastamientos en sus conciertos por culpa de que la gente ubicada en tercera y cuarta fila pensaba que no había vallas.

Bear Attack - A Drama in Low Definition

Bear Attack

Bear Attack ya ha visto la luz. Tras mucho tiempo preparando el disco, mucha creatividad, discusiones y reconciliaciones, el disco de Bear Attack ya se puede descargar gratis. A Drama in Low Definition es su título y como su nombre indica, cuenta la dramática historia de una pareja.

Bear Attack - A Drama in Low Definition

A Drama in Low Definition está disponible para descargar gratis en su web, y esta licenciado mediante Creative Commons con la única intención de que su difusión sea máxima y de que cualquiera pueda descargarlo sin problemas. Solo tenéis que cargarlo en vuestro MP3 y escuchar la historia.

Por supuesto, este lanzamiento ha ido acompañado de la web, el twitter @bearattackband, la página de Bear Attack en Facebook, un canal de Bear Attack en YouTube y el correspondiente MySpace. Todo ello con la única intención de hacer llegar el disco y la historia a cuanta más gente mejor.

Para la promoción hemos preparado varios vídeos, este es el primero que publicamos, pero estad atentos porque habrá muchos más.

No es que yo sea un gran crítico musical pero el disco lo enclavaría en algo similar a Arcade Fire, The Battles y con varias partes muy diferenciadas. Si os gusta la música descarga este disco ahora. Lo mismo escuchas una guitarra española que tres minutos de música a base de samples. Sí, A Drama in Low Definition es así.

Por supuesto, pido a todos que deis la máxima difusión al grupo y al disco. Ahora mismo están en fase de búsqueda y captura de cualquiera que los pueda ayudar a hacer de este proyecto algo mucho más grande. ¿Eres tú? Te aseguramos que el disco lo vale.

FIB 2010 Coitus Interruptus

Ya no creo en el karma. Años y años, repetición tras repetición de Me llamo Earl casi habían conseguido que el karma fuera algo perceptible por mí, pero en el Festival Internacional de Benicassim 2010 he constatado que el karma es una paparucha. Una paparucha enorme.

Este año lo cierto es que el cartél del festival no era como para tirar cohetes: Gorillaz, Kasabian, Ray Davies o Julian Casablancas (cantante de The Strokes), The Prodigy, Vampire Weekend,… todo nombres conocidos pero no suficientes como para ilusionarse, la verdad. El caso es que como he hecho en las últimas cuatro ediciones, fuimos a Benicassim sin entrada y vimos todos los conciertos desde fuera. No creáis que lo vimos mal, porque el Escenario Verde se ve perfectamente (salvando las distancias).

Como siempre, un buen montón de cervezas, sangría, gintonics, red bull y bocadillos de atún para aguantar hasta que el cuerpo pida clemencia. Los conciertos terminan sobre las cuatro, pero siempre hay fiestas post-FIB por los alrededores.

Lo del karma del principio viene al caso por lo que voy a explicar ahora. Recuerdo que yo voy al FIB sin entrada. Paso de dejarme casi 200€ por entrar con ese cartel (la última vez que lo hice fue en 2006 pero con un cartelón de ensueño). Total, que llegamos el jueves por la mañana y cuando ya había empezado el festival, a eso de las 2 de la noche, paseando por las afueras me encontré una entrada. Si, una entrada sin usar, un papel de casi 200€. Junto a ella, un billete de avión, horarios, planos y demás. Convertir la semana del FIB en un calvario para una tal Katherine estaba en mis manos. El caso es que volviendo a dónde estábamos todos los amigos encontré a 3 chicas, una de ellas casi llorando, con la mochila medio desmonatada en medio del camino. Dos de ellas llevaban una carpeta idéntica a la que yo me había encontrado. Efectivamente, Katherine estaba buscando su entrada al FIB, al camping y su billete de vuelta a Inglaterra. Y yo se lo devolví.

Tres móviles, mi cámara de fotos nueva, la GameBoy Micro con el cartucho flash, la cartera con toda la documentación y unos 20€, la cartera de mi hermano, y lo que más me jodió, las llaves del coche. Eso fue todo lo que me robaron el viernes de madrugada. Estábamos en la playa, como todos los FIB’s a los que vamos sin entrada. Y la mochila estaba a escasos 10cm de mi cabeza. Era un riesgo que corríamos y nos salió mal. En realidad, la putada fue encontrarnos sin dinero a 2 días de que terminara el festival y sin las llaves del coche. Por suerte, teníamos más coches y pudimos volver a por las llaves de repuesto del mio. Una mierda vamos. Nos perdimos los conciertos del sábado por esto y el domingo sólo pude ver a Standstill. Por desgracia, no pude disfrutar de la despedida de The Sunday Drivers.

Pero bueno, la realidad es que lo pasamos genial, como siempre, vengo con unos cuantos grupos que en breve van a tener su espacio en mi iPod y disfrutamos como niños. El karma ya no existe para mi, y ahora tendré que volver a conseguir una cámara y una GameBoy Micro, lo demás son todo trámites.

¿Volveré al año que viene? Por supuesto. La duda ofende.