Olkelda

Las mejores fotos de viaje

Una de las cosas que sorprenden a la gente cuando vuelvo de uno de mis viajes es que salgo en el 90% de las fotos haciendo el inútil, con gafas de bucear, mostrando un fuet, saltando, haciendo como que vuelo… En el otro 10% salgo con la clásica sonrisa forzada y/o muestro el paisaje. Mucha gente se ríe con ellas, no terminan de entender porqué prefiero fotos divertidas.

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Hago fotos divertidas porque seguro que hay un fotógrafo que consigue la foto que quieres mucho mejor que tu ¿porqué? Porque la hará el día con el cielo perfecto, con mejor luz y menos gente visitando el mismo lugar, con un equipo preparado para la ocasión y en vez de tirar 2 o 10 fotos hará cientos, no parará hasta que saque la que tiene en la cabeza. Y eso es un gran problema para ti, que llegas allí con el tiempo justo, el cielo que haya predicho el instituto metereológico de la zona, con la luz que haya, un montón de turistas por el lugar, una (con suerte) reflex normal que tú crees que es tirando a buena, con el objetivo que venía al comprarla y harás 2 o 10 fotos buscando poco más que sonrisas «patata», ojos abiertos y el paisaje, nada más y nada menos que eso.

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En resumen, tu harás una foto que podrías comprar mientras que el fotógrafo y yo tendremos una foto que recordaremos. ¿De qué vale querer ir de fotógrafo por la vida si nadie va a recordar tus fotos? Siempre he pensado que lo mejor de la vida es lo que terminas recordando con la mejor sonrisa, no la sonrisa que sale en la foto, sino la que tú guardas en la memoria y qué mejor recuerdo que un recuerdo loco, extrovertido y que te haga sonreír?

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Las mejores fotos de viaje siempre son las que recuerdas con cariño, las que tienen una anécdota detrás y os aseguro que siempre hay una anécdota detrás de la foto que se saca un tipo en medio de un glaciar con unas gafas de bucear o en la alto del Empire State con un fuet apuntando al infinito. Por eso prefiero salir haciendo el inútil, con gafas de bucear, mostrando un fuet, saltando o haciendo como que vuelo a hacerme una foto de sonrisa forzada y ojos abiertos. ¿Qué pensaré cuando las rescate entre mi biblioteca? ¡Me reiré! Y reírse con ellas las convierte en las mejores fotos de viaje.

Aunque la verdad es que a mucha gente no se le da del todo bien hacerse fotos divertidas…

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Snæfellsnes Trolls

Viajar a Islandia: La península de Snæfellsnes

La península de Snæfellsnes o Snaefellsnes, fue uno de los días más entretenidos de nuestra estancia en Islandia por varias razones. Tuvimos la suerte de terminar nuestra vuelta a la isla antes de lo esperado y aunque no teníamos idea de pasar por esta península, pudimos aprovechar todo un día para visitarla. La península de Snæfellsnes es conocida como la pequeña Islandia dentro de Islandia ya que tiene representadas en menos de 80km casi todas las cosas que se pueden visitar a lo largo del país: volcanes, glaciares, playas, acantilados, pequeños pueblos, algunas sorpresas, grandes llanuras, trolls,…

Adentrarse en la península necesita unas 2h partiendo desde Reikjavic, nosotros las hicimos del tirón y luego fuimos parando por los lugares que nos apetecía. Además, recogimos a unos turistas autoestopistas suizos (algo muy habitual en Islandia) y nos lo pasamos genial los cuatro.

Playas de Snæfellsnes

Una de las primeras cosas que vimos en la península de Snæfellsnes fue la Playa de Dritvik cuya historia dice que antaño era una zona en la que muchos barcos pesqueros amarraban o faenaban. Al parecer allí mismo se elegían los marineros de los barcos según su fuerza para levantar una piedra y ponerla encima de otra. A la entrada de esta playa de piedras hay varios pedruscos y según el que cada aspirante podía mover se le asignaba un rango. Nosotros creo que no llegamos al rango de polizón.

Estuvimos en varias playas de Snæfellsnes, todas ellas eran de piedras lo cual contrasta bastante con las playas que acostumbramos a tener en España. Sin embargo, Snæfellsnes es la única zona de Islandia que tiene arena blanca (o de color claro) ya que al ser Islandia un país volcánico toda la arena, el polvo y las piedras son oscuras. En Snæfellsnes hay algunas playas de color claro debido a la arena que trae la corriente atlántica y las conchas de los crustáceos (al menos eso intuimos tras ver los granos de cerca).

Por supuesto, las playas tenían los acantilados típicos de Islandia, también trolls, zonas de cría de aves, playas rocosas, grandes llanuras donde se adivinan ríos de lava,… Viajar por Islandia es una experiencia para los sentidos realmente impresionante.

Aquí me podéis ver haciendo mis habituales tonterías al borde de un acantilado

Ballena muerta de Snæfellsnes/Beruvik

En nuestro viaje a Islandia preferímos no hacer el tour para ver ballenas porque además de tener un coste cercano a los 50€, no te aseguraban nada. Podías volver viendo una aleta de refilón, una ballena o nada y, desde luego, ni se planteaban afirmarte que a veces las ballenas saltaban como hemos visto mil veces en televisión. De hecho, ni siquiera en los folletos promocionales hay fotos demasiado espectaculares de ballenas. Sin embargo, en Snæfellsnes hay una ballena muerta desde principios de 2012. Normalmente las autoridades retiran este tipo de cosas pero al haber embarrancado (embarrancó ya muerta) muy lejos de cualquier población prefirieron dejarla ahí como comida para animales y aves ya que Snæfellsnes tiene una gran fauna y todo un parque nacional. He visto varias fotos por Internet de la ballena y parece que se descompone muy poco a poco por lo que es probable que se pueda ver durante bastante tiempo.

No es demasiado difícil de encontrar porque en la única carretera de la península de Snæfellsnes alguién ha puesto una indicación y llegas con el coche a sólo unos metros de ella (aunque hay que pasar un montículo). Al principio parece una enorme roca pero el tamaño y el olor la delatan. Cuando llegamos estaba bastante descompuesta, por supuesto, yo no me aguanté a tocarla con un palo y luego con la mano (si, da mucho respeto y/o asco). Tenía partes bastante descompuestas por lo que no estuvimos allí demasiado rato. Hay vídeos en YouTube de la ballena.

Fuente de Olkelda

Quizás una de las decepciones más importantes que nos llevamos, aunque nos la tomamos con humor, fue al encontrar la fuente de agua de Olkelda. Según nos contaron, en Islandia se dice que es la mejor agua del mundo y así te la venden los islandeses cuando les preguntas por la zona. Precisamente por ser «la mejor agua del mundo» esperábamos algo más de lo que al final fue puesto que nos quedamos viendo el cartel con la composición del agua y su historia mirando alrededor desconcertados. Graciosamente, el cartel tapaba la fuente.

Aquí podéis ver un análisis del agua, una comparativa con las cantidades habituales del agua y la historia, si tenéis una botella de agua cerca podéis compararla con la que tomáis habitualmente y ver que es extremadamente rica en bicarbonato, calcio, magnesio… Vamos, un agua con muchos minerales. Y justo detrás, a unos cinco o seis metros, estaba la fuente.

No sé si será la mejor agua del mundo pero desde luego la más rara que yo he visto sí porque brota directamente carbonatada. Es agua natural con gas. Por supuesto, y aunque no me gusta el agua con gas, la probé. Su sabor es bastante fuerte, además sabe a hierro y, evidentemente, tiene gas.

Volcán Snæfellsjökull y su glaciar

El volcán Snæfellsjökull alcanza los 1440 metros, da nombre al Snæfellsjökull National Park y si hay visibilidad se puede ver desde Reikjavic, la verdad es que es imponente y entre sus curiosidades está que es el volcán por el que Julio Verne inició el Viaje al Centro de la Tierra. Snæfellsjökull tiene también un glaciar y por la zona hay bastantes sitios que ofrecen hacer visitas, las cuales seguramente sean impresionantes. La verdad es que viéndolo desde lejos desde las decenas de sitios de recreo que hay junto a la carretera, Snæfellsjökull es exactamente el prototipo de volcán que todos esperamos: una montaña puntiaguda nevada en la cima.

La última vez que se cree que entró en erupción fue en el 200 d.C. y tristemente en Agosto de 2012 fue la primera vez en la que se tiene constancia de que la cima del volcán se quedó sin hielo (que no el glaciar). En esta foto se puede ver gran parte de su glaciar:

Antena de Hellissandur

Una de las tantas curiosidades de Snæfellsnes la encontramos en su parte más occidental donde se alza hasta el cielo la antena de Hellissandur con sus increíbles 440 metros. Para que os hagáis una idea, la Torre Eiffel tiene 80 metros menos y casi dobla al edificio más alto de España. Es conocida como la antena más alta de la Europa occidental, sólo superada por . Esta antena de onda larga comunica Islandia con América y fue construida en 1963. Como curiosidad, nos contaron que nadie quería subir a ella para pintarla, incluso llamaron a obreros de rascacielos que se negaron y al final la pintó una chica islandesa para sorpresa de todos. Esto forma parte de la cultura popular islandesa (que tiene una gran valoración de su propia nación y de sus mujeres) ya que desde nuestro punto de vista, habría sido más inteligente pintarla antes de montarla ¿no creéis?

La antena ofrece una sensación algo extraña ya que es casi invisible hasta que no estás realmente cerca debido a que está formada una estructura metálica sujeta por cables.

Para volver a Reikjavic, en vez de dar la vuelta completa a la península nos adentramos por la carretera 54 interior, después de pasar por la ciudad (es un decir) de Rif, esta carretera cruza toda la cordillera central de la península (coronada por el Snæfellsjökull) y os aseguro que es la carretera más loca por la que he conducido en mi vida. Había unos desniveles que ya quisieran para si muchas montañas rusas. Tiene unos 5Km de grava por lo que hay que ir con bastante cuidado pero ahorras bastante tiempo al volver y la carretera no deja de ser flipante.

Y hasta aquí un (no tan) pequeño resumen de península de Snæfellsnes, una zona que vimos en un día y de la cual quedamos realmente encantados. Muy recomendable si vas a viajar a Islandia.

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Las fotos son de Natalia y mías excepto la de la antena que está sacada de Flickr.

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Viajar a Islandia: Glaciares de Skaftafell y Svínafellsjökull

En nuestro Viaje a Islandia nos hartamos de ver impresionantes paisajes y sitios totalmente naturales. Islandia es un país cuya riqueza es precisamente no haber tocado nada, todo es natural y resulta realmente impresionante llegar a sitios tan poco habituales. Dos de los sitios que más nos impresionaron fueron los glaciares de Skaftafell y Svínafellsjökull. Estos dos glaciares son conocidos por su fácil acceso y lo impresionante de sus lenguas de hielo y la verdad es que no nos decepcionaron.

Skaftafell

Los primeros glaciares fáciles de visitar que te encuentras si vienes de Reikiavic son Skaftafell y Svínafellsjökull, que forman parte del Parque Nacional de Skaftafell, el segundo más grande de Islandia situado a medio camino entre Vik y Höfn, cerca de Skaftafell tiene un camping que hace las veces de centro de información turística. Nosotros llegamos a ese camping casi de noche por lo que dormimos allí y desayunamos a los piel del glaciar al día siguiente. La lengua del glaciar está a un par de kilómetros del centro de información, un paseo muy entretenido porque vas por un camino entre la vegetación y formaciones rocosas muy llamativas.

Como se puede ver Skaftafell tiene delante un lago en el que flotan algunos icebergs, al fondo se puede ver la gigante caída de hielo que viene desde Vatnajökull, el mayor campo de hielo de Islandia, una gran llanura completamente helada cuyo groso varía entre los 400m de hielo y los 1000, además, una de sus laderas es el volcán Hvannadalshnjúkur, con 2100m de altitud. Por cierto, en esta enorme zona de glaciares es donde se ruedan algunas partes de Juego de Tronos.

Svínafellsjökull

Svínafellsjökull está justo al lado de Skaftafell aunque hay que llegar en coche por una pista de gravilla. Fue nuestra segunda parada y tal vez el glaciar más impresionante al que nos pudimos acercar. Svínafellsjökull es el sitio en el que muchas empresas ofrecen caminatas entre el hielo y desde el cual empiezan muchas expediciones por el parque nacional de Skaftafell ya que adentrarse en el hielo es muy accesible aunque peligroso. De hecho, una placa te avisa de que en 2007 se perdieron dos montañeros y nada más se supo. Lo cierto es que da mucho miedo ver como de repente se desprenden trozos de hielo. Todos los grupos contratados que vimos estaban equipadísimos con crampones, piolets y demás instrumentos para minimizar las posibilidades de resbalar. Nosotros no llegamos a bajar al hielo porque al estar muy sucio en los primeros metros no sabes si estás pisando tierra o hielo y eso puede resultar en un resbalón fatal.

Como se puede ver la caída de esta lengua glaciar es mucho más pronunciada que la de Skaftafell y la verdad es que impresiona mucho. Por suerte hay un pequeño camino por el que puedes ir subiendo justo por el borde del glaciar adentrándote tanto como quieras sin tener que pisar el peligroso hielo. Nosotros nos pasamos allí bastante rato porque sentarse en una piedra a observar el hielo era algo que simplemente necesitas hacer cuando estás tan cerca de semejante espectáculo.

El hielo puede tener un espesor de fácilmente 20 o 30 metros por lo que cada grieta es una trampa mortal y además, el simple sonido puede hacer que se rompan algunos trozos bastante grandes y, de hecho, sólo paseando ya vimos algunos desprendimientos que no animaban a bajar al hielo. La pista de gravilla termina casi a los piel del glaciar por lo que acercarse sólo necesitas dos minutos y unas buenas botas para caminar por las piedras.

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Viajar a Islandia: Museo del pene de Reikiavic

Aunque en Islandia he flipado con todo lo relacionado a la geografía y paisaje del país, me siento en la obligación de que el primer post que haga sobre mi viaje a Islandia sea sobre lo que me ocupó un muy divertido rato durante nuestro último día que estuvimos en el país atlántico: El museo del pene de Reikiavic, o como lo llaman ellos: El museo islandés del falo.

Este museo tuvo sus minutos de fama cuando tras casi 40 años después de ser empezada la colección, en Abril del 2012 recibió su primer ejemplar humano. El caso es que lo encontré buscando cosas que ver en Islandia y automáticamente pasó a ser una de las prioritarias. El museo ha tenido varios emplazamientos aunque ahora mismo está en la capital Reikiavic, en la calle Laugavegur 116. Esta es una de las principales calles de compras y para salir de la ciudad por lo que no es complicado encontrarlo. La Faloteca Islandesa está abierta de 10 a 18 y su entrada cuesta 1000kr (unos 6€).

Allí dentro hay más de 280 penes, falos de mamíferos de todos los tipos, tamaños y colores y además parece que están encantados de recibir nuevos especímenes ya que hay penes de bichos de realmente lejos como cabras chilenas aunque por supuesto los más llamativos son los de ballena y otros ejemplares enormes. También había un pequeño espacio para las donaciones de ejemplares humanos muy curiosa. Algunos están expuestos en formol, otros disecados y también tienen su pequeño hueco para el humor con penes de duendes y trolls (en Islandia son muy populares y mucha gente cree en ellos).

El museo no es demasiado grande, la visita puede durar unos 30 minutos y está todo explicado en varios idiomas (incluido el castellano ya que su fundador Sigurdur Hjartarson era historiador y maestro de español). Allí se pueden ver expuestos los penes y un montón de arte y artilugios relacionados con los falos y, por supuesto, firmar en el libro de visitas.

Web oficial del Museo del Falo Islandés: Phallus.is

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Viajar a Islandia: Preparativos

Como ya comenté unos meses atrás, este verano estaremos de vacaciones en Islandia, la verdad es que será todo un reto porque normalmente mis viajes han sido siempre a ciudades y en Islandia hay de todo menos ciudades grandes, así que es la primera vez en la que realmente siento que puedo llegar a perderme. Sin embargo, la aventura es la aventura y ya estamos apurando los preparativos con algún quebradero de cabeza que otro.

Alquilar coches en Islandia

Islandia es una isla en el Atlántico norte con una superficie de unos 100.000km (mas o menos como Castilla-León) y se la considera el parque natural más grande de Europa porque sólo un 2% de su territorio es urbano. Todo lo demás son montañas, glaciares y praderas volcánicas. Así que alquilar un coche es primordial para visitarla en condiciones. Carreteras hay pocas y no son precisamente autopistas por lo que es casi obligatorio añadir al alquiler del coche el seguro de gravilla. Nostros hemos alquilado un Kia Picanto en Procar, cuyas oficinas están en Reikiavik, pero hay varios sitios como Sadcars, Geysir o Islandiacar (este último creo que lo llevan unos españoles pero cuando fuimos a mirar no quedaban coches que se adaptaran a nuestro presupuesto). Es importante fijarse en dónde está la oficina de recogida ya que muchos alquileres son desde Keflavic, la ciudad donde está el aeropuerto y si nuestro cuartel general está en Reikiavik, Reikjavic, Reykjavik, Reikiavic o como se escriba, pues tendremos que ingeniárnoslas para ir.

Cambiar Euros a Coronas Islandesas

En Islandia la moneda no es el Euro, es la Corona Islandesa (ISK) sin embargo, es complicado encontrar un banco que te cambie euros por coronas (ni siquiera el Banco de España) por lo que hay que cambiar allí. Nuestro plan es cambiar en el aeropuerto nada más llegar. También hemos sabido que en Islandia se puede pagar con tarjeta en cualquier sitio (incluyendo taxis o el ultramarinos más remoto del país), así que no creo que cambiemos demasiado dinero por otra parte.

Aviones hacia Islandia

El aeropuerto internacional de Islandia es el de Keflavic (KEF), al sur de Reikiavik, está abierto durante todo el año y curiosamente el único vuelo entre España y Keflavic sale desde Alicante. Hay vuelos desde otros sitios pero no son todo el año. Islandia tiene tres aerolíneas WOW AirIceland Air y Air Iceland. Ambas con unos precios similares. Sin embargo, hay que mirar bien porque estas aerolíneas nos pueden combinar muy buen con destinos lowcost europeos. Nosotros haremos el viaje Alicante-Londres-Keflavic tanto en ida como en vuelta con Ryanair – WOW Air en ida y Iceland Air – Ryanair en la vuelta porque nos salía mucho más barato que los vuelos directos. Una vez en el aeropuerto hay autobuses desde la misma terminal hasta Reikiavik que salen unos 45 minutos después de cada vuelo internacional, la operadora de autobuses se llama Flybus. Aunque no tiene como moneda el Euro, Islandia forma parte del Tratado Schengen de libre circulación por la Unión Europea.

Recorrido por Islandia

Con la ayuda de una amiga que vive allí hemos trazado un recorrido teniendo en cuenta que prácticamente todas las atracciones turísticas son gratis ya que están al aire libre y son paisajes, montañas, glaciares, playas,… Nuestro planing diario es el siguiente:

  • Día 1: Reikiavik (Reykjavík), como acabaremos de llegar y estaremos con el shock de la temperatura, nos quedarmos en la ciudad probando sopas de langosta, visitando la catedral y informándonos de todo.
  • Día 2: Recogeremos el coche que hemos alquilado por Internet y iremos a ver el Círculo Dorado (Parque Nacional de Þingvellir, Gullfoss y el valle de Haukadalur), la idea es terminar el dia en un camping Vik, Hella o Hvolsvöllur.
  • Día 3: Estaremos por los alrededores de Vik viendo Skógafoss, las playas de Vik y varios glaciares que hay por allí. Al final del día andaremos por Skaftafell, un Parque Nacional.
  • Día 4: Saliendo de Skaftafell veremos los lagos y glaciares cercanos y dormiremos en Höfn.
  • Día 5: Este es el día con más conducción (los anteriores eran pocos quilómetros aunque lo alargáramos para que durara todo el día). Iremos de Höfn a Mytvan. Veremos fiordos si vamos por la costa y llanuras si vamos por el interior o ambas cosas si hacemos mitad y mitad. Dormiremos en Mytvan o en Husavik.
  • Día 6: Nos levantaremos en Mytvan o en Husavik, en este último se pueden coger barcos para ver ballenas. También está cerca el Parque Nacional Asbyrgi. Finalizaremos el día conduciendo un rato hacia Reikiavik hasta que nos cansemos y/o veamos un camping.
  • Día 7: Conducir y ver lo que queramos de camino a Reikiavik. Sin prisa pero sin pausa ya que quedarán unas cuantas horas pero las suficientes para ir tranquilos. La idea es llegar a Reikiavik al final del día y dormir allí.
  • Día 8: Devolvemos el coche de buena mañana (devolverlo a ultima hora de la noche y a primera de la mañana tiene el mismo coste, así lo aprovechamos por la noche) y disfrutaremos de Reikiavik.
  • Día 9: Ultimo día en Islandia reservado para el Blue Lagoon, Bláa lónið o Laguna Azul, una escapada a las piscinas geotermales que son el balneario más importante de Islandia y están a unos 30 minutos de Reikiavik. Hay autobuses organizados. Relax para el último día.

Con este recorrido le habremos dado la vuelta completa a Islandia recorriendo la costa ya que el interior son montañas y es de mucho más difícil acceso. Las zonas habitadas están por la periferia por lo que iremos de ciudad en ciudad. Por supuesto, para este recorrido no he contado el día completo que vamos a gastar en la ida y el que vamos a gastar en la vuelta.

Clima de Islandia

La temperatura máxima registrada en Islandia en agosto en toda la historia han sido 21º y la media está en unos 14º. Eso es frío en términos de alguien que vive en Valencia todo el año por lo que en principio nos llevaremos ropa de otoño. Es importante prevenir que en Islandia los cambios de tiempo son muy pronunciados y se puede liar una tormenta en cuestión de minutos, sin embargo, las temperaturas casi no varían debido a que Islandia es la última parada de la corriente del golfo. Para saber el clima de primera mano, nada mejor que la Oficina de Metereología de Islandia donde se puede ver hasta el riesgo de terremoto (no hay que olvidar que es una isla volcánica)

Transporte de Embutidos a Islandia

Los embutidos viajeros no pueden faltar y según me he informado, tres o cuatro fuets no van a darme problemas en el aeropuerto, así que me los. Yo no viajo a ningún sitio donde no pueda hacer fotos de embutidos viajeros.

Comer en Islandia

No nos iremos de Islandia sin probar tres cosas: Skyr (una especie de bebida/yogur/queso que típico de allí y que según dicen engancha que da gusto), las sopas y pescados del restaurante Saegreifinn – The Sea Baron y la carne de ballena (aunque antes preguntaré qué ballena es, para que no sea una en peligro de extinción). También es recomendable la sopa de langosta y el Hákarl (tiburón marinado) aunque hay decenas de preparados de cordero y pollo típicos de Islandia. Por otra parte, comer fuera de casa en Islandia parece ser caro así que haremos la compra el primer día para vivir a base de bocadillos, Bonus and Kronan es la cadena de supermercados más extendida del país. El cordero y el pescado suele ser islandés, todo lo demás es importado, lo cual se ha de tener en cuenta a la hora de comprar.

Y con estos pequeños apuntes, directrices y planes esperamos pasar unos días en Islandia de la mejor forma posible. Nuestra idea es ir de camping y para ello nos llevamos una tienda de campaña y unos sacos de dormir, además, tenemos la suerte de contar con casa en Reikiavik por lo que los gastos del viaje esperamos que sean bastante comedidos. Por otro lado ¿qué se os ocurre que deberíamos visitar sí o sí? ¡Esperamos aportaciones!

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