El antenagate y porqué sí me compraré un iPhone 4

Cuando empezaron los rumores del problema de cobertura del nuevo gadget de Apple, siempre fui receloso. Yo nunca he tenido un teléfono cuya cobertura sea perfecta. De todos los Sony, Alcatel, Nokia, Blackberry y Siemens que han pasado por mis manos, ni uno sólo ha sido perfecto en nada. Ahora bien, cuándo veo un iPhone en manos de algún amigo o cuándo veo noticias, veo la casi-perfección hecha teléfono.

Nunca me preocupó el rollo de la antena porque incluso tumbado en la cama, la recepción de cualquiera de los móviles que he tenido cambiaba muchísmo respecto a si me ponía de una forma u otra. Dentro del coche todos tienen interferencias con la radio y hoy mismo acabo de comprobar que el Sony Ericsson F305 que me regalaron, aquí sentado delante de mi Macbook pierde cobertura según dónde yo ponga las manos.

He visto como Sony Ericsson no me permite utilizar tarjetas que no sean Memory Stick, he visto como RIM no me permite instalar aplicaciones no firmadas en mi Blackberry, igual que Nokia en mi N73 y mis otros con sistema S40 y S60. No he tenido ningún Android, pero posts como este de Javipass me hacen pensar que es casi más de lo mismo. Me resulta gracioso ver como se critica a Apple por cosas que otros teléfonos también sufren.

No me voy a comprar un iPhone porque sea de Apple, me lo voy a comprar porque es el mejor.

Si, el filtro de la AppStore puede resultar problemática, pero no más de lo que para un usuario como yo resulta Synaptic, el glorificado instalador de Linux. Si, mi teléfono no será ampliable de prácticamente ninguna forma ¿Y? Cuándo se tiene el soporte de Apple detrás, sabes que funcionará. Es posible instalar iOS4 en todos los iPhones, aunque con restricciones. Luego conectaré mi N73 al PC a ver si a Nokia se le ha ocurrido sacar el nuevo Symbian para él…

Antes se quejaban de la multitarea. Que no había. Mi Blackberry 8120 tiene multitarea (tenía, me la robaron en el FIB), sin embargo, tenía que cerrar uno a uno cada programa para poder abrir otro. No sólo el teléfono funcionaba increiblemente lento si no lo hacía sino que, además de tener una multitarea mal implementada, me obligaba a realizar varios pasos extra para cerrar cada programa. El iPhone ha sido multitarea cuando técnicamente ha podido serlo. Es algo que me resulta gracioso cuando veo un Android «multitarea» en plena agonía al abrir dos programas a la vez.

Los que deciden si se compran un telefono o no delante de una hoja con las especificaciones, que se pillen cualquier otro teléfono.

En una hoja de esas, un Nokia N70 es mejor que un iPhone…

Ahora bien, resulta que llega Apple, les tapa la boca con el iPhone 4 y aparece el antenagate, a la vista de que la videollamada o FaceTime es algo tan poco utilizado como inversamente demandado y que, por lo tanto, no se podía rascar por ahí, aparece el lío padre. Se monta en colera. Una mala recepción es un mal telefono. Hay que ponerle una funda para que funcione bien! Por dios! ¿Alguien no ha llevado su móvil con funda? Tenemos aquí a gente que tiene una funda para cada día del mes quejándose por llevar funda… ejem.

En definitiva, dónde los demás ven contras, yo veo pros que doblan a los contras. Que necesito una funda, mejor, pensaba ponerla igualmente. Que tendré censura en mi iPhone, pues bien, al menos tendré aplicaciones novedosas que instalar. Las demás «App Stores» dan pena, y ver la sección de «Nuevas Apps» de cualquier blog de Apple es sinónimo de sorpresa tras sorpresa.

No me importa que se quejen de mi iPhone 4. Cuando lo tenga en las manos, lo compararemos como usuarios. Porque claro, miramos los defectos como frikis y utilizamos los gadgets como usuarios. ¿No? Pues cuándo lo tenga entre manos más tiempo los ratos sueltos que lo he podido probar, ya me tragaré mis palabras o las gritaré más fuerte.