¿Google innova dando palos de ciego?

No recuerdo a una empresa tan grande como Google dar tantos palos de ciego desde que Microsoft sacó Windows Millenium. En serio, hace meses que casi a diario Google nos sorprende con un servicio nuevo, una aplicación destinada a  revolucionar la comunicación, destinada a cambiar los hábitos de la gente, que inunda la blogosfera, acapara artículos de periódicos y, tal vez, alguna nota en los informativos y que dos semanas después no utiliza nadie.

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La primera de estas aplicaciones/servicios que presentó Google y que me llamó la atención por su nulo estudio de mercado pre-lanzamiento data del 2008 y lo llamaron Lively. Básicamente un chat en 3D. Teniendo en cuenta que Google Talk es utilizado por grupos muy reducidos de personas en entornos muy concretos (comparándolo con Live Messenger), no parecía que Google estuviera muy puesto al día en lo que la gente necesitaba en cuanto a mensajería instantánea. Además, ni siquiera era un servicio nuevo, los chats con avatares en 3D llevaban años existiendo con un éxito entre cero y nulo.

A finales del 2009, a la Gran G se le ocurrió la brillante idea de arreglar todos los problemas de Internet Explorer 6 y presentó Google Chrome Frame, un añadido para los exploradores de Microsoft que metía Chrome dentro de ellos, consiguiendo que fueran compatibles con una enorme cantidad de webs estandarizadas e intentando implantar HTML5 mucho más rápido. El invento sorprendió a propios y extraños, algunos se acojonaron, otros vitoreaban a Google por querer exterminar a IE6 de una vez y dar un enorme empujón al HTML5. Al final creo que se lo descargaron entre nadie y cero personas.

También coquetearon con la posibilidad de eliminar del mapa a la madre de todas las enciclopedias. La Wikipedia vio como, de la nada y con la potencia económica de Google, aparecía Knol. La versión de la empresa del buscador de la enciclopedia prometía una mayor seriedad a la hora de contrastar datos gracias a que serían revisados por auténticos expertos. Así, la gran lacra de la Wikipedia (la enorme posibilidad de contener errores) desaparecía. Por el camino algunos vieron como Google atacaba a uno de los primeros proyectos sociales y se empezaba a dudar de que cuando Knol llegara a tener una cantidad de información relativamente grande, adelantara en los primeros puestos de los resultados de las búsquedas por arte de magia.

Luego vino Google Wave, el futuro del email. El email si se hubiera inventado hoy. ¿Alguien se acuerda? Las invitaciones para ese servicio se llegaron a cotizar a cerca de 50€ en eBay. Hoy en día sigue siendo el mismo producto. Se presento con enormes posibilidades, con un revuelo mediático a la altura de las keynotes de Apple, con meses de rumores y razones por las que iba a triunfar, a arrasar! Al final, es un producto realmente bueno (seguramente el mejor de esta lista) pero no es, ni por asomo, lo que nos vendieron. Por el momento ese potencial sigue latente, no ha aparecido. Lo que se preveía como una transición paulatina del email a Google Wave está siendo simplemente un “utilizo el mail como antes, pero ahora también Wave las pocas veces que me resulta útil”.

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Y por último Google Buzz, el Twitter Killer. La herramienta que conseguiría que todo el mundo se metiera en el microblogging y se empezaran a cruzar datos. Por alguna razón siempre pensé que todos estos datos compartidos le servirían a Google de cara a algún tipo de “experimento semántico”. Pero la verdad es que ahora lo único que ocurre es que tenemos un botón más en nuestro Gmail, que permanentemente marca entre 30 y 2000 nuevos mensajes y que sólo pulsamos para que el contador vuelva a cero. Los que lo pulsan, porque sólo unos días después ya se permitió la opción de desactivarlo. Por no hablar de Go! el lenguaje de programación que sólo sirvió para enfadar al creador de Go, otro lenguaje.

El caso es que, no sé porqué, parece que lo único que le va bien a Google de sus últimos lanzamientos ha sido Android. Un sistema que incluso ha conseguido poner nerviosa a Apple, cuyo iPhone se llevaba todas las miradas que ya empiezan a girarse de vez en cuando para ver al sistema operativo auspiciado por Google.

Además, Google también está empezando a ganar una aura de empresa gigantesca demasiado parecida a Microsoft. Seguramente de forma interna siga siendo una empresa dinámica, con grandes ideas y mucha innovación, pero su imagen ya empieza a ser de empresa demasiado poderosa y que “no debe estar tramando nada bueno”. Yo, por mi parte, sigo utilizando los productos que me parecen buenos y desechando los que considero malos. Igual que utilicé los de Microsoft hasta que aparecieron alternativas viables (Gracias bendito Gmail que me libraste de Hotmail!) y lo mismo pienso hacer con Google. Utilizaré sus servicios hasta que encuentre algunos mejores, aunque hay que reconocer que los servicios que Google apoya desde el principio hasta el final son sublimes: Gmail, Google Reader, Earth, Maps, Android, Adsense, Adwords,… son productos realmente buenos y que bien valen que no se tenga en cuenta a ninguno de los que aparecen en esta recopilación :D

La conclusión más clara que puedo sacar de todo esto es que las famosas horas de “hacer lo que quieras” que tanto anuncian en los horarios de los trabajadores de Google, muchas veces dan unos frutos desmesurados, pero otras veces generan productos bastante mediocres. Aún así, mas vale que una empresa saque 1000 productos mediocres y 5 buenos, a que no intente innovar.

La rapida absorcion de los productos a dia de hoy

Navegando por el incansable directorio de sitios interesantes en el que se ha convertido StumbleUpon, me he encontrado con este gráfico que muestra el tiempo de absorción o popularización de algunos productos básicos en USA.

Es impresionante ver como la electricidad necesitó unos 60 años para llegar al 100% de la población, y sin embargo, el teléfono móvil (cellphone) roza el 90% en poco mas de 15 años. O ver que desde 1992 hay mas casas con aire acondicionado que lavadora. O que a fecha de 2005, en todas las casas donde había ordenador, también había internet.

La verdad es que es un grafico que me ha resultado como minimo, interesante. ¿Pensais que es normal que haya grandes disparidades entre la rápida absorcion de productos tan “poco necesarios” y la lenta absorcion en productos basicos?