Cine: Ahora o Nunca
Ya se que este fin de semana había estrenos con bastante renombre y no menos marketing en cartel, me refiero a Monstruoso (Cloverfield) y a Rambo, sin embargo, yo fui a ver la ultima película en la que aparecen Jack Nicolson y Morgan Freeman. Me pareció mas interesante que ver una especie de remake de Godzilla o a Stallone haciendo como si supiera actuar. Me decidí por Ahora o Nunca.

Salí de la película realmente emocionado por lo simple de su planteamiento, lo profundo de su desarrollo y lo interesante de su concepto. Todo empieza cuando se juntan en la misma habitación de un hospital Edward Cole (Jack Nicolson) y Carter (Morgan Freeman), el primero es el director del propio hospital, un hombre echo a si mismo, podrido de dinero y extravagante en muchas facetas de su vida. Carter es un hombre con un sueño truncado, su idea era estudiar, pero un hijo y su matrimonio le impidieron su sueño, quedándose media vida en un taller mecánico.
Esta extraña pareja, se encuentran con que tienen un cáncer terminal, y los médicos les dan a ambos entre 6 meses y 1 año de vida. En ese momento tan profundo, los sentimientos son extraños ¿que harías si supieras cuando vas a morir? Pues Carter hizo una lista de cosas que quería haber echo antes de morir. Una lista que en principio fue un trabajo de clase y que se convirtió durante su vida en “cosas que no he echo”. No es una lista en la que tan solo aparecen cosas que poseer, también hay sensaciones, o simplemente sitios que visitar. La verdadera película, empieza cuando Cole ofrece a Carter hacer realidad esa lista en los últimos 6 meses de su vida. Y allá que se lanzan.
Aviones, viajes, mujeres, emociones, discusiones, son situaciones en las que cualquier actor se desenvolvería perfectamente, pero es que aquí no estamos hablando de cualquier actor, estamos hablando de Jack Nicolson y Morgan Freeman. La profundidad del personaje de Freeman es complementaria a la extrovertida personalidad del interpretado por Nicolson. Y es que los dos actores ya tienen un curriculum lo suficientemente impresionante como para saber seguro que cualquiera de sus papeles los bordaran. Y estos no son una excepción.

Evidentemente, esta no es una producción en la que se busque la profundidad del guión o de la historia, simplemente se quiere entretener y hacer ver, que las cosas que realmente se desean, no son irrealizables. Además, es interesante el echo de que saber exactamente cuando uno va a morir, es mas una liberación que una condena. Y por ello, ha de llevarse con alegría.
El final de la película es realmente emotivo, y especialmente, el beso a la mujer mas bella del mundo. La verdad es que algún día espero tener una lista similar en mis manos, y empezar a cumplirla antes de que sea tarde.
Lo dicho, una película sin mayores pretensiones que entretener, emocionar y hacer ver que la vida es mayormente disfrutar de ella.

Todo empieza cuando Martin (Elijah Wood) llega a Oxford con la intencion de finalizar sus estudios con uno de los mas prestigiosos profesores de la universidad de la ciudad, Arthur Sheldom (interpretado muy convincentemente por John Hurt). Allí se encuentra con un sinfín de intempestades que acaban por minar su ilusión de tener una tesis dirigida por el mayor experto en su materia del mundo. Así que decide irse de allí. Sin embargo, en el mismísimo momento en el que toma esa decisión, se encuentra con su casera (una celebre matemática que ayudo a descifrar el
El final, como siempre, es lo que uno menos se espera, o lo que mas, depende. Si bien, es cierto que el autor juega con el espectador, dirigiendo la acusación del crimen hacia varios personajes durante la película. Algo a tenor bastante difícil pero que se consigue con unas pocas escenas. Durante 2 escenas se incrimina a un personaje, y 1 sola frase, vale para descartar lo. La película se convierte en un juego.
El papel de Leonor Watling es un poco extraño, por que realmente solo sirve de nexo de unión de escenarios necesarios, pero sin embargo tiene una relación con los protagonistas que sobrepasa lo meramente exigido por el guion. Supongo que la presencia femenina era necesaria, aunque ya estaba Julie Cox (interpretando a la hija de la asesinada, Beth). Igual que algunos decorados, como la pista de padel. Seguramente, sin el personaje de Watling, la película habría durado menos minutos, y el hilo argumental no habría sufrido ningún desperfecto, pero es cierto que su presencia sirve para dejar descansar el aparato lógico y matemático del espectador que durante algunas escenas deja la trama a un lado, aunque en estas escenas también se desvelan secretos necesarios.
La verdad es que no esperaba disfrutar tanto de esta película, pero lo cierto es que salí del cine pensando que había invertido la tarde y el dinero perfectamente. Y eso que la entrada a un cine hoy en día cuesta 6€ por persona y las palomitas para 2 te salen por 8€.












Siempre quise dejar algo con los que mis descendientes pudieran saber que me gusta y lo que pienso de las cosas, con este blog espero encontrar ese algo. Y ya de paso distraerme un poco. Este es el weblog de Carballo. Espero que disfrutes paseándote por este montón de cosas que en algún momento me han hecho perder mi tiempo. Gracias!