La grandiosidad de los ponentes
Hola, soy Carballo. Subo a este estrado a decir chorradas. Tengan la amabilidad de retwittearme y aplaudirme.
Eso es lo que parece que suben a un estrado a decir muchos ponentes, y la verdad es que a veces da hasta pena. Últimamente estamos teniendo una temporada de eventos de social media y emprendedores bastante apretada. Algunos los sigo en vivo, otros en streaming y de otros me llegan twitts. El caso es que muchas veces me doy cuenta de que el público se entrega de antemano a los ponentes. Personalmente, si algo no me queda claro lo pregunto, pienso y recapacito. Es algo que parece totalmente incompatible con ser el primero en twitterar esa frase que el ponente dice con un tono de voz algo más alto.
Muchas veces veo ponentes cuya única valoración se basa en la empresa en la que trabaja (da igual el cargo) y la cantidad de followers que tiene en twitter para subirse a un estrado a decir al público grandes chorradas disfrazadas de verdad.
Recuerdo un tipo que dijo muchas chorradas y cuando alguien pensó que eran chorradas ya tenia Polonia invadida…
Muchas veces, estos ponentes caen en el error simplemente por generalizar o por hacer declaraciones totalmente extremistas, declaraciones que aunque ideologicamente pueden quedar muy bien, lo cierto es que son autenticas patadas al sentido común. Porque todos querríamos una industria cultural diferente, pero es de idiotas subir a un estrado y decir que la industria cultural debe morir y que viva la red libre. ¿No?
Normalmente, utilizo cualquier ponencia, keynote o charla a la que asisto para informarme sobre un tema, coger referencias y poder profundizar en casa. Prácticamente nunca he estado escuchando al ponente con la intención de acatar totalmente lo que diga. Porque aunque Steve Jobs tiene un áurea celestial que no le cabe en la cabeza, fue tan idiota de no permitir aplicaciones nativas en el iPhone desde el primer momento.
Graciosamente, la grandiosidad de los ponentes tiene un antagonista: Enrique Dans. Este profesor y bloguero tiene una fama tan extraña en el mundo de la blogosfera que aunque diga cosas increíblemente lógicas, realistas y bien hiladas, habrá gente totalmente en contra. No lo entiendo, la verdad. A este hombre se le criticó por parte de algunos blogueros que consiguiera parar la ley que atentaba contra una red neutral (no él solo pero siendo una cabeza de turco importante). Si señores si, se le criticó! Increíble… De echo, vi algunos twitts criticando la conferencia innagural del EBE10 porque se pasó 40 minutos repasando la historia de cada EBE. Increíblemente, el título de su charla era: “Cinco años después” ¿Qué ha pasado en la web desde el primer EBE? con @edans y @periodistas21. Me parto.

