Noche de San Juan
Como un buen joven que soy, el sabado lo pasé en la playa disfrutando de la noche mas corta del año, la que marca el paso de primavera a verano, la noche de mi santo y una de las que mas borrachos se juntan en el mismo sitio. Como indica el titulo, hablo de la Noche de San Juan.
Fuimos los amigos a la playa de la Malvarosa, en Valencia. Llena de jovenes, de gitanos y de maquineros malrolleros, como ya es costumbre esa noche. Todos dispuestos a emborracharse, y en cuanto surgiera algun mal rollo, dispuestos a liarla. Sin embargo, almenos por donde estaba yo, la gente estaba mas pendiente de pasarlo bien que de empezar una batalla. Aunque, asi y todo, la aparicion de la policia y de los servicios de limpieza fue inevitable.
Yo me fui a casa sobre las 4 de la madrugada, y aquello no tenia pinta de acabar, almenos a corto plazo. Mis amigos llegaron a las 12 de la mañana del domingo. Me han contado que fueron al final de la playa donde habia una “rave” (una fiesta clandestina donde normalmente aparece gente “alternativa” con ganas de fiesta y substancias prohibidas cuando todo se acaba) Dijeron que alli lo pasaron en grande y que habia varios DJ’s armando un buen festorron.
La playa estuvo bastante llena de gente durante toda la noche, muchas chicas, muchos chicos persiguiendo chicas y mucho buen rollo. A las 12 de la noche nos acercamos al agua para saltar las 10 olas (nosotros saltamos 11 por si acaso alguna no contaba :-) ) y luego a saltar alguna hogera. La tradicion es la tradicion.
Además, y de forma que no es habitual en otros actos por y para jovenes, el ayuntamiento de Valencia se portó bastante bien. Permitió que se encendieran hogueras, iluminó la playa con una penumbra perfecta que ni cegaba, ni dejaba las hogeras sin funcion iluminativa, y casi a las 12, se apagaron los focos en un acto de complicidad con los bañistas. Fuimos a saltar las olas, y entorno a la 1 se volvieron a encender las luces. Un 10 para el ayuntamiento. Además, la policia respetó en todo momento a los jovenes y sus botellones, permitiendo el alcohol en la playa, aunque velando por los que se pasaban o los que se les veia venir que hiban a acabar mal.
Un amigo nos conto que realmente, aquello no era una tradicion cristiana, sino una tradicion pagana que los cristianos evangelizaron, al igual que muchas otras.
En definitiva, lo pasamos realmente bien, bebiendo, charlando y disfrutando de la noche.

